Del ajuste estructural al desabastecimiento urbano (2025–2026)
Artículo de investigación económico
Cochabamba, Bolivia · Mayo de 2026
Por: L. Pablo Cuba Rojas
RESUMEN:
Bolivia cerró el año 2025 con una inflación acumulada del 20,40% —la más elevada en más de dos décadas—, producto de una confluencia de factores estructurales y coyunturales: la eliminación de la subvención a los hidrocarburos vigente durante veinte años, la escasez histórica de reservas internacionales, la depreciación del tipo de cambio paralelo y una cadena de bloqueos de origen político que fracturaron las cadenas de abastecimiento.
En 2026, bajo la administración del presidente Rodrigo Paz, el nuevo contexto de ajuste estructural se superpone a un escenario de conflictividad social aguda: la huelga general indefinida de la Central Obrera Boliviana (COB) y los cortes de ruta protagonizados por federaciones campesinas han aislado a La Paz y El Alto, detonando una crisis de desabastecimiento de proteínas básicas con incrementos de precios de hasta el 100% en pocos días. Este artículo analiza, desde una perspectiva técnica y neutral, los determinantes de la inflación en ese período, cuantifica su impacto sobre la canasta familiar con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), y evalúa el poder adquisitivo real del salario mínimo frente a la pérdida sostenida del valor de la moneda.
Palabras clave: inflación, canasta familiar, IPC, bloqueos de carreteras, subvención a combustibles, salario mínimo, Bolivia.
Este trabajo de investigación fue elaborado con la ayuda de la Licenciada Daniela Michelle Mercado Flores
Acerca del Autor:

Pablo Cuba
Licenciado en Ciencias Económicas y Sociología, Máster en Desarrollo Económico en América Latina (Universidad Internacional de Andalucía), y Especialista en Estudios Socio Económicos y de Impacto Ambiental (Universidad de Los Andes, Bogotá-Colombia). Docente Universidad Mayor de San Simón.
