Por: Luis Pablo Cuba Rojas
Introducción
El acceso a las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) constituye uno de los pilares fundamentales para el desarrollo humano, educativo y económico en el siglo XXI. Más allá de ser herramientas de conectividad, las TIC representan un recurso estratégico para la generación de conocimiento, inserción laboral, innovación productiva y participación social. Sin embargo, su presencia no se distribuye de manera homogénea en el territorio ni en la población, produciendo diferencias significativas en el uso y apropiación tecnológica entre hogares de distintos niveles socioeconómicos. Esta desigualdad digital se configura entonces como una dimensión emergente de exclusión, capaz de reproducir brechas que profundizan la segmentación social.
En Bolivia, y particularmente en el eje metropolitano de Cochabamba, el acceso a internet y dispositivos tecnológicos ha crecido en los últimos años; no obstante, persisten limitaciones estructurales que impiden un uso equitativo y continuo. La pandemia por COVID-19 evidenció con fuerza estas carencias, mostrando que miles de hogares —especialmente aquellos con menor nivel educativo, inserción laboral inestable o condiciones de hacinamiento— carecían de las herramientas tecnológicas necesarias para garantizar educación virtual, continuidad ocupacional y participación informativa (Cuba, 2021), el impacto económico del confinamiento reveló desigualdades acumuladas que afectaron con mayor intensidad a sectores vulnerables, lo que refuerza la necesidad de analizar cómo las condiciones sociales estructuran el acceso digital.
En este marco, surge la pregunta central: ¿Cómo se relaciona el hacinamiento en el hogar con el acceso y uso de TIC en los municipios de Cercado, Sacaba, Tiquipaya y Quillacollo, y de qué manera intervienen variables como la educación, la ocupación y el acceso a servicios básicos en la configuración de la brecha digital?
Con base en ello, el objetivo general es analizar la brecha digital en Cochabamba y su relación con las condiciones socioeconómicas de la población, identificando los factores que limitan el acceso a TIC como una forma contemporánea de desigualdad, con datos del censo de población y vivienda 2024. [1]
Esta investigación radica en que permite visibilizar una nueva dimensión de pobreza no siempre registrada en mediciones tradicionales, aportando evidencia empírica para la formulación de políticas públicas orientadas a la inclusión tecnológica.
Identificar quién accede y quién queda rezagado en la digitalización resulta indispensable para reducir la desigualdad informativa, educativa y económica en Cochabamba. Por tanto, este estudio se propone contribuir a la construcción de un entorno digital más justo, accesible y sostenible dentro del contexto boliviano.
La presente investigación fue desarrollada con el apoyo de la licenciada Daniela Michelle Mercado Flores.
Acerca del Autor:

Pablo Cuba
Licenciado en Ciencias Económicas y Sociología, Máster en Desarrollo Económico en América Latina (Universidad Internacional de Andalucía), y Especialista en Estudios Socio Económicos y de Impacto Ambiental (Universidad de Los Andes, Bogotá-Colombia). Docente Universidad Mayor de San Simón.